Entre las indicaciones principales para ser intervenido de rinoplastia destacan:

  • La nariz aparenta ser demasiado larga para la cara.
  • Cuando se observa una giba en el dorso nasal de perfil.
  • El aspecto de la misma es demasiado ancha en la visión frontal.
  • La punta nasal tiene aspecto de estar caída.
  • La punta nasal es gruesa o ancha.
  • Las narinas son muy anchas.
  • La nariz no está centrada en la cara o su silueta está quebrada.
  • La nariz aparenta ser demasiado corta para la cara.
  • Una herida o traumatismo previo han alterado la morfología nasal.

En la preparación del paciente se debe determinar si es un buen candidato para la realización de una rinoplastia. El Cirujano apoyado en una fotografía clínica y conocimientos anatomo-fisiológicos, puede ajustar esas expectativas haciendo sugerencias, siempre con respeto hacia el paciente. La idea que se persigue es la no creación de falsas expectativas, y que el paciente acuda a la cirugía con confianza y con todas sus dudas debidamente aclaradas.