Por qué se realiza el procedimiento

La mamoplastia de reducción puede recomendarse si usted tiene los pechos muy grandes (macromastia) y:

  • Dolor crónico que afecta su calidad de vida. Puede estar teniendo dolores de cabeza, de cuello o de hombros.
  • Problemas nerviosos crónicos causados por la mala postura, que ocasionan entumecimiento u hormigueo en brazos o manos.
  • Problemas estéticos, como surco de la tira del sostén, líneas similares a cicatrices en la piel (estrías), dificultad para encontrar ropa que le sirva y baja autoestima.
  • Salpullidos crónicos bajo las mamas.
  • Atención indeseada que la hace sentirse avergonzada.
  • Incapacidad para participar en deportes.

Algunas mujeres pueden aprovechar los tratamientos no quirúrgicos, como:

  • Hacer ejercicio para fortalecer la espalda y los músculos de los hombros
  • Reducir el exceso de peso
  • Usar sostenes o sujetadores de soporte

Riesgos

Los riesgos de la anestesia y de la cirugía en general son:

  • Reacciones a las medicinas
  • Problemas respiratorios
  • Sangrado, coágulos de sangre, o infección

Los riesgos de este procedimiento son:

  • Dificultad para amamantar o ser incapaz de amamantar
  • Cicatrices grandes que tardan mucho tiempo en sanar
  • Pérdida de la sensibilidad en la zona del pezón
  • Posición desigual de los pezones o diferencias de tamaño entre las mamas

Antes del procedimiento

Dígale a su proveedor de atención médica:

  • Si está o podría estar embarazada.
  • Qué medicinas está tomando, incluso fármacos, suplementos o hierbas que haya comprado sin una receta.

En la semana de la cirugía o dos semanas antes:

  • Posiblemente necesite una mamografía antes de la operación. El cirujano plástico le hará un examen rutinario de las mamas.
  • Le pueden solicitar que deje de tomar medicinas que dificulten la coagulación de la sangre. Estas incluyen ácido acetilsalicílico (aspirin), ibuprofeno (Advil, Motrin), warfarina (Coumadin) y otros.
  • Pregúntele al cirujano qué fármacos debe tomar aun el día de la cirugía.
  • Si fuma, trate de dejarlo. Fumar hace más lento el proceso de sanación e incrementa el riesgo de problemas. Pida ayuda para dejar de fumar a su proveedor de atención médica.

En el día de la cirugía:

  • Siga las instrucciones sobre cuándo dejar de beber y comer.
  • Tome los fármacos que el cirujano le recomendó con un pequeño sorbo de agua.
  • Póngase o lleve ropa suelta que abotone o cierre con cremallera por el frente.
  • Llegue a tiempo al hospital.