Hoy en día existen diferentes tipos de materiales de relleno para corregir arrugas estáticas o surcos, así como para recuperar los volúmenes perdidos:

  • Ácido  hialurónico
  • Hidroxiapatita cálcica
  • Ácido poliláctico
  • Trifosfato cálcico
  • Policaprolactona

Todos ellos tienen en común que son totalmente biocompatibles y reabsorbibles.

Ácido hialurónico

El ácido hialurónico es una molécula naturalmente presente en el organismo.

En función de la densidad del ácido hialurónico, puede emplearse para corregir diferentes problemas estéticos:

  • Arrugas faciales estáticas:
    • Frente (surcos de preocupación).
    • Surcos periorbitarios (patas de gallo).
    • Surcos peribucales (labio superior y sonrisa).
    • Surcos glabelares.
  • Estructura de los labios:
    • Refuerzo de volumen.
    • Definición del borde bermellón.
    • Definición de la cresta del filtro.
    • Eliminación de comisuras bucales.
  • Reafirmación facial:
    • Aumento de mejillas.
    • Aumento de barbilla.
    • Aumento temporal.
    • Aumento infraorbitario.

Hidroxiapatita cálcica

El mecanismo de corrección de la hidroxiapatita cálcica consiste en estimular al tejido conjuntivo mediante una inyección de esta sustancia, que será la base del anclaje. Nuestros médicos estéticos lo aplican de manera eficaz para corregir arrugas profundas como el surco nasogeniano mediante su inyección en dermis profunda.

Ácido poliláctico

El ácido poliláctico estimula el colágeno y mejora la cohesión del tejido conjuntivo. Se deposita por capas a modo de relleno en dermis profunda y en el tejido subcutáneo y se utiliza sobre todo para corregir defectos de volumen, más que una corrección exclusiva de la arruga.

Trifosfato cálcico

El trifosfato cálcico produce un nivel de corrección inmediato, además de que el metabolismo del producto induce una reacción inflamatoria que favorece la formación de nuevo colágeno.

Policaprolactona

La policaprolactona (PCL) es una sustancia empleada desde hace muchos años en las suturas quirúrgicas, por sus propiedades regeneradoras. Hoy en día se aplica también en Medicina Estética Facial para estimular la producción de colágeno y redensificar así los tejidos.